La primavera marca el comienzo de una nueva operación bikini. Con la llegada del buen tiempo se acaban las excusas para ocultarse bajo la ropa que disimula los excesos cometidos en invierno, especialmente en Navidad. 

Seamos sinceros, la estética suele ser un factor más determinante para decidirte a comenzar una dieta o apuntarte al gimnasio que el cuidado de la salud, salvo en casos extremos como en los que tu vida ya corra serio peligro por ciertas enfermedades cardiometabólicas. 

Si te soy sincera, mejorar mi apariencia también fue mi motivación inicial de cara al verano de 2013. Lamentablemente en aquel momento mi ignorancia me hizo cometer los errores más habituales: déficit calórico excesivo, mucho cardio y poco ejercicio de fuerza, proteína insuficiente, productos light,...

Aunque en esa ocasión sí logré bajar mi peso corporal hasta 13 kg en tres meses, también acabé perdiendo mucha masa muscular. Esta consecuencia hacía que fuera una estrategia insostenible a largo plazo y que durante los meses siguientes acabara recuperando parte de la grasa perdida.

Más allá de buscar resultados solamente de cara al verano, en este artículo pretendo evitar que caigas en mis mismos errores y ahorrarte la pérdida de tiempo, dinero y/o salud, además de prevenir que no entres en el círculo vicioso de pasar por este proceso cada año.

Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo

Hasta hace relativamente pocos años la divulgación sobre nutrición y ejercicio estaba concentrada en los medios de comunicación de masas: televisión, radio, prensa,… cuya información está sesgada por los intereses económicos de la industria alimentaria que financian estos canales a través de la publicidad.

Por aquel entonces yo también me creía muchos de los mitos que aún persisten: limitar el consumo de huevos, las cinco comidas al día, el desayuno es la comida más importante, la proteína y las grasas son peligrosas en grandes cantidades, etc.

Afortunadamente en la actualidad  existen muchos blogs y cuentas en redes sociales de profesionales que se actualizan permanentemente revisando la evidencia científica, y traducen los estudios más recientes a un lenguaje más accesible para la población general.

Si tuviera que destacar a algunos de estos “influencers” confiables en el ámbito de la nutrición y la salud serían: Marcos Vázquez (fitnessrevolucionario.com), Sergio Espinar,  Carlos Ríos, Borja Bandera, Paloma Quintana,… y la lista podría seguir.

En definitiva, mi primera recomendación es que cuestiones las recomendaciones oficiales y contrasta estas informaciones con fuentes de conocimiento alternativas y que no estén patrocinadas por empresas del sector alimentario o se aprovechen de tus inseguridades como las revistas de tendencia y moda.

Los productos milagro no existen. La ciencia es tu amiga.

Escapa, huye y desconfía de cualquier servicio que te ofrezca resultados inmediatos y sin esfuerzo, son como se suele decir “pan para hoy, y hambre para mañana”.

Y los cereales refinados no son precisamente lo que deberías incluir en tu dieta de forma habitual si tu propósito es adelgazar.

Aplica la reacción anterior a suplementos, sustitutivos, quemagrasas… que prometen beneficios superiores a la comida real llámense Herbalife, Juiceplus, Biomanan, Bio century, etc.

Si analizas estos productos verás que muchos de sus ingredientes son cuestionables (aceites vegetales, azúcares añadidos o edulcorantes, harinas refinadas, etc.) y su valor nutricional con respecto a su precioy equiparándolos con alimentos de verdad o suplementos de eficacia demostrada (whey, creatina, cafeína) es para creer que te estan timando.

Por un lado, estos productos suelen carecer de evidencia científica objetiva y consistente, aunque sus fabricantes traten de convencerte con resultados favorables de estudios científicos que ellos mismos financian.

Si estos argumentos no te han convencido, permíteme hacer una última reflexión.

No crees que si solamente uno de ellos funcionara de verdad,  se vendería solo, y no necesitarían reinventarse cada año con nuevas fórmulas con algún ingrediente de moda, tendrían que usar al famoso/a de turno para convencerte de lo bien que le ha ido usándolo o se generarían empresas multinivel para aprovecharse de la influencia y necesidades económicas de las personas de tu entorno.

Para alcanzar lo que nunca has tenido, tendrás que hacer lo que nunca has hecho

Si esta vez realmente quieres hacer las cosas bien, aquí te propongo las 10 claves del éxito:

Por último quiero pedirte que seas paciente, no trates de arreglar en tres meses lo que llevas años haciendo mal, al igual que no has llegado hasta aquí de un día para otro, no esperes revertirlo igual de rápido.

Así que ya sabes, los resultados llegarán, pero olvida las prisas, siempre “despacito, pasito a pasito, suave, suavecito…” y tratando de disfrutar.